Bio
Antonio José Alés fue un periodista de radio, creador y director del programa Medianoche de la Cadena SER. Cabria (Fuente 1) lo considera el artífice del éxito de los programas «paracientíficos» en la radio española y, junto al televisivo Fernando Jiménez del Oso, «la otra estrella de las paraciencias».
En agosto de 1978 empezó en la SER un programa de verano para las noches, Agosto Noche, que se convirtió en el conocidísimo Medianoche, emitido a diario durante dos horas y escuchado en toda España hasta su desaparición en 1982. Por él pasaron ufólogos, curanderos, parapsicólogos y astrólogos, y llenaba el tiempo con entrevistas, lo que Cabria (Fuente 1, pág. 121) llama «sermones seudomísticos» del propio Alés, sesiones de relajación, cuentos fantásticos y relatos de casos. Acogió algunos de los debates más agrios del momento, como el que enfrentó a Félix Ares con Juan José Benítez por el supuesto aterrizaje de un ovni en Gallarta (Vizcaya). Enrique de Vicente fue asesor del programa. En 1979 se vendían en los quioscos unos fascículos presentados por Alés, Más Allá de la Medianoche, cuyo título remitía a su programa.
Con Medianoche nació, según Cabria (Fuente 1), una forma de comunicación desconocida hasta entonces: el seguimiento casi en directo de un fenómeno ovni a través de las llamadas de los oyentes. La madrugada del 27 al 28 de noviembre de 1979 el programa recibió unas 500 llamadas sobre unas luces que se veían en el cielo de Madrid, y su equipo fotografió el fenómeno. El 18 de julio de 1980 los oyentes describieron una escuadrilla de ovnis sobre la capital, hasta que un testigo explicó al final de la emisión que eran los globos soltados en un acto de Fuerza Nueva en la plaza de toros de Las Ventas. En la Nochebuena de 1980 la reentrada de chatarra espacial provocó otra avalancha de llamadas, y Alés aprovechó para repetir lo que Cabria (Fuente 1) llama su «conocida cantinela demagógica» contra el «expertillo» que al día siguiente diría que había sido un meteorito.
El programa puso de moda las «Alertas OVNI», convocatorias a los oyentes para salir al campo a observar el cielo. La primera de ámbito estatal, la noche del 14 al 15 de agosto de 1979, logró según los realizadores una audiencia de 11 millones de oyentes, un éxito sin precedentes en la radio española, y en los días siguientes llegaron a la redacción 5.774 denuncias de fenómenos no identificados (1.158 de Sevilla, 914 de Madrid, 856 de Barcelona, 701 de Las Palmas). Con ese material Alés y Andrés Madrid escribieron Alerta OVNI (Ediciones UVE, 1979), que concluía que los testimonios se referían a un único objeto no identificado que había cruzado España. El 24 de julio de 1980 se convocó otra Alerta, cuyo propósito, según Alés, era solo dar a los oyentes un pretexto para pasar una noche agradable participando en una experiencia de comunicación radiofónica; las observaciones comunicadas procedieron de nuevo en su mayoría de Sevilla, y Enrique de Vicente las clasificó y publicó en Contactos Extraterrestres.
Con «buen tino como periodista», según Cabria (Fuente 1, pág. 123), Alés emprendió después una nueva fórmula: reunir a los oyentes en un lugar concreto desde el que se emitía el programa. La convocatoria de El Rocío (Huelva) se convirtió en una peregrinación en masa, como la de la Virgen, y al año siguiente, en la misma fecha, llevó una concentración de público al coto de Doñana, lugar de frecuentes avistamientos. En el I Simposium Nacional de Ufología (Madrid, abril de 1979) habló de sus búsquedas de ovnis en Doñana. Para Cabria (Fuente 1), a partir de Medianoche los programas sobre paraciencias se convirtieron en espacio obligado de las grandes cadenas, y la moda de las Alertas, que Alés había descubierto como nuevo fenómeno radiofónico, se extendió como actividad del ocio veraniego entre medios de comunicación, grupos de aficionados y redes de radioaficionados; en 1988 la recuperó el programa Espacio en Blanco de Radiocadena Española.
En marzo de 1981 publicó en Interviú el reportaje «Se busca a John Foxter, de Adrix», sobre el contactado que se presentaba con ese nombre y decía comunicarse con los seres del planeta Adrix. Tras dejar Medianoche escribió en la versión española de la revista OMNI que los ovnis eran confusiones con fenómenos naturales y que nunca había creído en ellos, algo que Cabria (Fuente 1) no esperaba. Cuando los ovnis volvieron a ser «una mercancía vendible», a partir de 1987, volvió a tratarlos en su nuevo programa, a pesar de no creer en ellos.
A comienzos de los noventa seguía haciendo Medianoche, ahora en Radio España-Cadena Ibérica y ya no especializado en paraciencias. Con su «buena visión periodística», dice Cabria (Fuente 1, pág. 227), quiso recordar las Alertas de una década atrás: aprovechando unos supuestos anuncios de un contactado y de un investigador desconocido, convocó a los oyentes la madrugada del 7 de abril de 1990 ante el castillo de San José de Valderas, el lugar que en 1967 habría sobrevolado una nave con el signo de UMMO, y rodeó la convocatoria de «innecesarios misterios». No aparecieron los ovnis: solo algunos cohetes lanzados por bromistas y la luz del repetidor de TVE de la Bola del Mundo, en Navacerrada, que impresionó a algunos asistentes. A la misma hora, al parecer por coincidencia, Miguel Blanco organizaba otra alerta en su programa Espacio en Blanco. El 14 de septiembre de 1990 participó, con Salvador Freixedo, Andrés Ripoll y otros invitados, en el programa de José Luis Balbín La Clave (Antena 3) dedicado al nuevo despertar del tema. Ese año publicó OVNIs en España (Dónde, cómo y con quién han conectado los extraterrestres), libro regalo con la revista Tribuna de Actualidad.
Según Cabria (p. 249), su nombre es José Antonio Biosca, «más conocido por Antonio José Alés».
Bibliografía
Publicaciones
- Entre ufólogos, creyentes y contactados, pp. 120–123, 138, 144, 221, 224, 226–228, 249, 276, 282.
Multimedia
Fonoteca
Comentarios
- Entra o regístrate para publicar comentarios
No hay comentarios