Resumen
Un informe de Manuel Osuna distribuido en 1971 recogía un recuerdo familiar situado a primeros de abril de 1935. Según el hijo del testigo, el señor Mora, mientras trabajaba en la finca Haza-Ancha al atardecer, habría visto descender un cuerpo redondo y muy brillante hacia el cortijo de Quema y el Cerro de Torres, a unos 400 o 500 metros. El objeto habría permanecido cerca del suelo mientras pequeñas figuras se movían alrededor. Mora interpretó la escena como una visión religiosa y la recordó hasta su muerte.
Reseña histórica basada en la documentación reunida en el libro de 1978. «Información insuficiente» expresa los límites de esta ficha para establecer la naturaleza del estímulo; no significa que el caso careciera de investigación. Las estimaciones de tamaño, distancia y velocidad pertenecen a los testimonios. Identificador en la fuente: caso 5.
Fecha aproximada: primeros de abril de 1935. Aunque el apéndice consigna 5 de abril, la tabla III la marca como aproximada; no se fija un día en el campo Fecha.
Imagen: Vista de Aznalcázar. Fotografía posterior de contexto; no muestra la finca ni el suceso de 1935.
Fuentes
Vicente-Juan Ballester Olmos, Ovnis: El fenómeno aterrizaje. Barcelona: Plaza & Janés, primera edición, julio de 1978. ISBN 84-01-31121-7. Capítulo I, «Un antecedente «sobrenatural»», páginas 19–20 del PDF consultado; apéndice primero (p. 236), caso 5 del Catálogo Ibérico de 1978.
Crédito de la imagen: Contexto: CarlosVdeHabsburgo. Commons. CC BY-SA 4.0. Conversión a WebP.
Análisis
El propio Ballester Olmos advierte que el relato llegó de manera indirecta, cuando el testigo ya había fallecido, y que faltaban detalles esenciales. La datación se reconstruyó a partir del recuerdo de una noticia astronómica; no constituye una fecha documentada del suceso. La interpretación religiosa del testigo y las especulaciones del libro sobre Marte pertenecen a la historia de recepción del relato y no demuestran su origen.
Comentarios
- Entra o regístrate para publicar comentarios
No hay comentarios