Bio
José María Casas Huguet, abogado barcelonés que firmaba sus trabajos como José-María Casas-Huguet o, simplemente, Casas Huguet, nació el 26 de julio de 1929, según la fecha que da Vicente Pérez Baeza, que lo entrevistó en 2013 (Fuente 1, pág. 21). Su familia procedía de El Bruch, al pie de Montserrat, el mismo pueblo que la de Pere Redón, y en esa entrevista Casas contó que había sido alcalde del Bruch y que había tomado como secretario del ayuntamiento a un muchacho del pueblo que «no era muy espabilado, pero ponía interés», el propio Redón, que después le siguió a Barcelona; Pérez Baeza advierte que reproduce sus palabras sin cita textual y que «Casas estaba muy entrado en años y a veces no recordaba con precisión», y contrapone la versión de Redón, que en una entrevista radiofónica afirmaba de Casas: «Yo no lo conocía de nada; para mí era un total desconocido» (ibíd.). Su interés por los platillos volantes venía de lejos: en una lista de socios de hacia abril de 1956 del BURU (Sociedad de Amigos de los Visitantes del Espacio), la asociación madrileña de Fernando Sesma, figuraban ya, entre los socios de fuera de Madrid, Casas Huguet y Óscar Rey Brea (Fuente 2, pág. 2).
Su entrada en la historia de la ufología española se produjo en septiembre de 1967, cuando publicó en las secciones de cartas de La Vanguardia y Destino varias notas en las que llamaba a los interesados en los ovnis a formar un grupo de estudio. Cabria lo describe entonces como «un desconocido José María Casas Huguet» y cuenta que respondieron unas veinte personas, que pensaban fundar un nuevo centro con el nombre de OVNIS-UFOS, hasta que Antonio Ribera les propuso constituirse como segunda formación del Centro de Estudios Interplanetarios (CEI), que estaba prácticamente inactivo, aprovechando su existencia legal y su prestigio (Fuente 3, pág. 67). Las historias del CEI publicadas en Papers d'Ovnis precisan que el anuncio de La Vanguardia apareció el 15 de septiembre de 1967 y que a quien escribía Casas le enviaba un cuestionario de treinta y cinco preguntas sobre el tema; el grupo se reunía en el bar Flamingo de la Ronda General Mitre y después en el Pippermint, y a él se sumaron Joan Crexell, que hizo de puente con Ribera, y Pere Redón (Fuente 4, pág. 23; Fuente 5 [n.º 9, págs. 12-15]). El 11 de diciembre de 1967 la junta del CEI, reunida en el propio Pippermint, acordó «integrar este grupo de aficionados que capitanea Casas-Huguet en el CEI, en vista del estado de inactividad casi absoluta en que se encuentra hoy día el CEI y por otra parte el entusiasmo que manifiesta el citado grupo» (Fuente 4, pág. 23).
En la asamblea general extraordinaria del 15 de febrero de 1968, celebrada en la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona, que reformó los estatutos y admitió a una treintena de socios nuevos, Casas Huguet fue nombrado secretario, y en pocos días hizo llegar a todos los miembros una ficha para poner al día el libro de socios (Fuente 5 [n.º 9, págs. 12-15]; Fuente 4, pág. 23). En abril de 1968, como secretario general, viajó a Madrid con la propuesta, nueva para el asociacionismo ufológico de la época, de crear una subsede del CEI en la capital (Fuente 5 [n.º 14, págs. 15-17]). Ese mismo año empezó a colaborar con asiduidad, junto a Ribera, Enrique de Vicente o Ballester Olmos, en la revista de divulgación Algo, que dedicaba cada vez más páginas a los ovnis (Fuente 6, pág. 5). Los primeros tiempos no fueron tranquilos. Según Martí Flò, desde agosto de 1968 Casas empezó a gestionar el centro «de forma excesivamente particular, hasta el extremo de llevar la contabilidad y la correspondencia en su propio despacho de abogado y no en la nueva sede del CEI», lo que disgustó a los socios jóvenes, que le hicieron llegar un escrito crítico en catalán, «El CEI que volem»; Casas, añade, «no reaccionó mal, entendió enseguida lo inadecuado de su personalismo en la gestión» y devolvió la correspondencia al centro, pero se hizo visible su enfrentamiento con Ribera, y en la asamblea del 15 de diciembre de 1969 la candidatura del joven Lluís Maria Vallés Tuset se impuso para suceder en la presidencia a Mariano Velasco (Fuente 5 [n.º 11, págs. 14-15]).
Las fuentes no coinciden sobre el momento en que Casas Huguet llegó a la presidencia. Cabria escribe que, tras los fuertes debates sobre los estatutos, en las elecciones convocadas «es elegido presidente José María Casas Huguet y presidentes de honor Marius Lleget y Antonio Ribera, aunque ambos en la práctica se desvinculan del grupo por considerar que allí ha habido “pucherazo”» (Fuente 3, pág. 67), lo que situaría su elección poco después de la refundación. Las historias del CEI, en cambio, dan como presidentes a Mariano Velasco (1968) y a Vallés Tuset (1969) y sitúan la elección de Casas Huguet «a partir de enero de 1972» (Fuente 5 [n.º 15-18, págs. 35-38]; Fuente 7, pág. 51), fecha que repite la necrológica de El Ojo Crítico, según la cual presidió el centro desde enero de 1972 hasta octubre de 1978 (Fuente 8, pág. 52). Antes de ser presidente formó parte, en todo caso, del núcleo directivo: en la primera reunión de centros e investigadores celebrada en Madrid en 1971 representaron al CEI Casas Huguet, Redón, Crexell y Albert Adell, que abandonaron la sala durante la intervención de la contactada austriaca Carole Ramis, gesto que, según Flò, supuso la ruptura con buena parte de la ufología nacional y el inicio de la división entre la ufología comercial y la llamada «vía en medio» (Fuente 5 [n.º 11, págs. 16-17]).
Bajo su presidencia, según Cabria, el CEI diversificó durante un breve periodo sus intereses hacia la parapsicología y el esoterismo, antes de convertirse en el centro especializado en el estudio estadístico de los ovnis (Fuente 3, págs. 67-68); el CEI coordinó en octubre de 1974 el II Congreso Nacional de Parapsicología y contaba con un departamento de parapsicología, en buena parte por «l'interès pel tema de Josep Maria Casas Huguet» (Fuente 9). Fueron también los años en que el local de la calle Balmes acogía reuniones clandestinas de la oposición antifranquista promovidas por Joan Crexell, sin conocimiento del centro; cuando Crexell fue detenido en octubre de 1973, Casas «temió que el CEI terminaría clausurado, en el mejor de los casos, y en el trullo toda su Junta, en el peor», aunque la junta no se atrevió a expulsarlo (Fuente 5 [n.º 11, págs. 16-17]). Como presidente del CEI fue una cara pública del tema: en 1976 participó en el programa La Clave de TVE junto a Erich von Däniken y Fernando Sesma (Fuente 5 [n.º 15-18]; Fuente 10, pág. 53).
Su obra escrita se concentra en Stendek, la revista del CEI, y combina la investigación de campo con la reflexión teórica. Ya en el primer número (1970) publicó el estudio del aterrizaje de Las Arrubias (Navarra) (Fuente 11), y en los años siguientes investigó, solo o con Alberto Adell, casos como el del pantano Gabriel y Galán (Cáceres, 1970) (Fuente 12) o la observación múltiple del 23 de febrero de 1971, en la que discutió la explicación oficial de la caída de un cohete experimental (Fuente 13). En la observación de 1974 en Fornells de la Selva (Gironès), vista por el director, ingenieros y un médico de una fábrica, concluyó que el caso merecía equipararse a un buen «Tipo I» (Fuente 14), y Francisco Aréjula aplicó luego su teoría física al descenso del objeto descrito por uno de aquellos testigos (Fuente 15). Ante el caso más difundido de la oleada de 1974, el de Adrián Sánchez en la carretera de Aznalcóllar (Sevilla), mantuvo una prudente reserva: descartaba el engaño consciente del testigo, pero confesaba una «personal y ténue impresión dubitativa que cabría, tal vez, tratar de explicar en pocas palabras diciendo “demasiado bonito”» (Fuente 16, pág. 9). En el estudio de las observaciones de la comarca de Huesca (1976), hecho «a base de datos obtenidos directa y personalmente sobre el terreno», enumeró las constantes que creía ver en el fenómeno, entre ellas «el inequívoco deseo de “hacerse notar”», «una cierta fijación del Ovni en relación con determinado(s) sujeto(s) o testigo(s)», como si eligiera a sus «destinatarios», y la «profunda resonancia psicológica» que dejaba en ellos, que a veces llegaba a un cambio de personalidad (Fuente 17, págs. 3-4).
Esas observaciones desembocaron en dos ensayos en los que expuso su interpretación personal. En «Fenómeno OVNI: naturaleza, sentido y finalidad» (1977) afirmaba «un cierto y evidente carácter real y objetivo del Fenómeno OVNI, ligado, además, a un factor inteligente» capaz de manifestarse en nuestra realidad física con variantes «buscadas de propósito», y sostenía que su finalidad no era tanto aportarnos conocimiento técnico como provocar una apertura mental: que «nos sea más probablemente prestada ayuda, si acaso, para “ir siendo más” a nivel personal íntimo (individual y colectivo) en vez de para incrementar el caudal de nuestro conocimiento técnico-científico» (Fuente 18, págs. 28-31). Al año siguiente propuso clasificar las observaciones en casuales, mixtas e intencionales y señaló el posible papel del subconsciente, el inconsciente y el «superconsciente» de los testigos (Fuente 19, págs. 44-45). Era el germen de lo que más tarde llamaría «para-ufología».
En octubre de 1978 dimitió de la presidencia del CEI por desavenencias con la junta directiva y le sustituyó Ramón Simó; fue el mismo año en que se creó el Consejo de Consultores de Stendek y, según la historia del CEI, un momento de «cambio de mentalidad radical» en la ufología (Fuente 5 [n.º 15-18, págs. 35-38]). La necrológica de El Ojo Crítico supone que aquellas desavenencias «estén relacionadas con su particular visión sobre las anomalías, que pocos compartían, y que intentó plasmar en su único libro: “Nuevo Universo: La otra realidad” (QBLH, 1994)», concebido como una introducción a la para-ufología (Fuente 8, pág. 52). Siguió, no obstante, ligado al mundo del misterio. A comienzos de los noventa visitó en A Coruña al venezolano Ismael Rodríguez, protagonista del supuesto contacto con «Daro», que le describió su caso; Manuel Carballal, que acabó demostrando que se trataba de un montaje, lo presenta como «el veterano investigador» y cofundador del CEI (Fuente 20; Fuente 21, pág. 23). Josep Guijarro y Carballal recuerdan también que, cuando investigaban el caso que inspiró la película Platillos volantes, Casas Huguet y José Ruesga se negaron a ayudarles «escudándose en la confidencialidad del caso» (Fuente 22). Pérez Baeza lo recuerda dando en el pub Abraxas de Barcelona la conferencia «Mundialismo – Ciudadanos del Mundo» (Fuente 23, pág. 39), y su nombre aparece en las listas de la primera generación de la ufología española, encabezada por Ribera (Fuente 24).
Murió el 9 de octubre de 2015, a los ochenta y seis años. El Ojo Crítico lo despidió con unas palabras que resumen su figura: «Más querido que comprendido, hemos perdido a otro histórico de las anomalías» (Fuente 8, pág. 52).
Firma también como Casas Huguet, J. M. Casas-Huguet o Josep Maria Casas Huguet; en algunas publicaciones aparece erróneamente como «Casas Huget».
Bibliografía
Publicaciones
- Componentes de «intencionalidad» o «azar» en el fenómeno OVNI — 1978
- Fenómeno OVNI: naturaleza, sentido y finalidad — 1977
- Observaciones OVNI en la comarca de Huesca — 1976
- Observaciones en el Rosellón — 1975
- La observación de don Adrián Sánchez — 1974
- Observación OVNI en la comarca del Gironès — 1974
- Observación OVNI en las Islas Medes — 1973
- Brasil: «Caso do terneiro arrebatado» — 1972
- Observación del paso de un OVNI y su posible aterrizaje en Matadepera — 1972
- Las observaciones del 23 de febrero de 1971 — 1971
- Prodigiosa serpiente vista en el siglo XIX en los cielos de Francia — 1971
- Aterrizaje de un OVNI en «Las Arrubias», Navarra — 1970
- Observación en el pantano «Gabriel y Galán» — 1970
- «Mis vivencias en el Centro de Estudios Interplanetarios», p. 21.
- «Fallece en Madrid la “secretaria de UMMO”», p. 2.
- Entre ufólogos, creyentes y contactados, pp. 67-68.
- «Renovació del CEI (1967-1968)», p. 23.
- «40 años del CEI», n.º 9, pp. 12-15; n.º 11, pp. 14-17; n.º 14, pp. 15-17; n.º 15-18, pp. 35-38.
- «"ALGO"/"KARMA.7": historia de un conflicto ideológico», El Ojo Crítico (Grupo Fénix, A Coruña), n.º 78, junio de 2015, p. 5, https://elojocritico.info/.
- «Bodas de oro en la ufología española: 50 años de CEI», p. 51.
- «Los Confidenciales de EOC» (nota necrológica), El Ojo Crítico (Grupo Fénix, A Coruña), n.º 79, diciembre de 2015, p. 52, https://elojocritico.info/.
- Papers d'Ovnis. Quaderns de treball (Centre d'Estudis Interplanetaris, Barcelona), n.º 2, julio-diciembre de 2008 (artículo sobre la contactada Carole Ramis, en catalán).
- «Los Confidenciales de EOC» («La foto»), El Ojo Crítico (Grupo Fénix, A Coruña), n.º 63, diciembre de 2009, p. 53, https://elojocritico.info/.
- «Aterrizaje de un OVNI en “Las Arrubias”, Navarra», pp. 11-14.
- «Observación en el pantano “Gabriel y Galán”», pp. 6-17.
- «Las observaciones del 23 de febrero de 1971», pp. 5-10.
- «Observación OVNI en la comarca del Gironès», pp. 3-10.
- «El efecto Carreras», pp. 35-36.
- «La observación de don Adrián Sánchez», pp. 9-15.
- «Observaciones OVNI en la comarca de Huesca», pp. 3-16.
- «Fenómeno OVNI: naturaleza, sentido y finalidad», pp. 28-31.
- «Componentes de “intencionalidad” o “azar” en el fenómeno OVNI», pp. 44-45.
- «Lo que pudo haber sido otro “Ummo” español. Daro: el caso “perfecto”», pp. 139-147.
- «Daro: el caso perfecto de contacto extraterrestre», p. 23.
- «Tren mortal hacia Júpiter. La verdadera historia de “Platillos volantes”», pp. 6-10.
- «El “pub” Abraxas en la historia de la ufología catalana», p. 39.
- «Entrevista a Ignacio Darnaude Rojas-Marcos», pp. 9-15.
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