Revisión del caso de Adrián Sánchez, el comerciante que en marzo de 1974 dijo haber visto un enorme objeto suspendido sobre una vaguada de la carretera de Aznalcóllar a El Castillo de las Guardas (Sevilla) y haber sido perseguido por objetos menores en su huida. El autor contrasta el expediente desclasificado del Ejército del Aire con los archivos del ufólogo sevillano Manuel Osuna, el primero en investigar el caso, que puso en duda las huellas «halladas» días después por periodistas. Concluye que las huellas parecen falsas, pero que el testimonio del cabrero y del sargento de la Guardia Civil indica que el testigo huyó realmente de algo, y dedica el artículo a la memoria de Osuna.
El Ojo Crítico (Grupo Fénix, A Coruña), n.º 50 (verano de 2006), pp. 61-62.
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