Investigación de la observación de una familia del barrio bilbaíno de Zurbarán, en las laderas del monte Archanda, una noche de agosto de 1976: tras oír un sonido que tomaron por el goteo de un grifo, vieron flotar sobre el tejado de un edificio situado a 55 metros una luz rojo-anaranjada, difusa, de unos 50 metros de tamaño aparente, que más tarde pareció situarse sobre su propia casa, y el cabeza de familia, Manuel González de Audicana, grabó durante media hora en un casete los «bips» que asociaron al fenómeno, que duró unas tres horas. Los autores reconstruyen el lugar y, con una encuesta retrospectiva a una veintena de vecinos el 3 de marzo de 1984, concluyen que la luz era el resplandor de las coladas y los humos de las chimeneas de la fundición HEVA Echevarría, hoy en ruinas, alineada con la casa y el edificio, y que el sonido era el canto del sapo partero, como confirmó el informe de dos biólogos especialistas en anfibios que se adjunta. Compara el caso con el del «OVNI» invisible del Informe Condon, que resultó ser un pequeño búho.
Cuadernos de Ufología (Sevilla), 1.ª época, n.º 7 (septiembre de 1984), pp. 8-16.
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