El astrofísico relata cómo, la madrugada del 19 de diciembre de 1988, mientras observaba la galaxia Markarian 8 con el telescopio de 2,2 m del observatorio de Calar Alto (Almería), un objeto luminoso cruzó el campo y quedó registrado en el espectro. Su estudio, hecho con Jiří Borovička y publicado en Earth, Moon and Planets (1995), mostró que se trataba de un bólido y permitió analizar su composición. Explica además cómo es el trabajo real de un astrónomo en un gran observatorio, poco propicio a las «alertas ovni».
Papers d'Ovnis (Centro de Estudios Interplanetarios, Barcelona), 2.ª época, n.º 6 (noviembre-diciembre de 1997), pp. 3-4.
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