Comentario a los artículos publicados en la revista sobre el fenómeno luminoso del 2 de febrero de 1988. Al autor le parece significativo que, tras casi una década sin noticias de ovnis en la Península, fuera el paso de un probable bólido el que relanzara el debate, y recuerda casos semejantes, como el del 15 de julio de 1979 en Portugal, en el que testigos de un probable bólido describieron formas, efectos electromagnéticos, parálisis y rayos luminosos. Señala tres cuestiones de fondo: la escasa fiabilidad de la prensa, la del testimonio humano y la imposibilidad práctica de distinguir entre ovnis y OVI. Cree que la mayoría de estas observaciones se explican por bólidos o reentradas de satélites y anuncia un artículo más amplio.
Cuadernos de Ufología (Santander), 2.ª época, n.º 5 (abril de 1989), pp. 37-38. Sección «Discrepancias». Traducción de Iva Monte Lima. Manuel Carballal contestó en el n.º 6, p. 86 («El fenómeno del 2 de febrero»).
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